Gafas o lentillas?
Muchas veces nos encontramos con el dilema de elegir entre unas gafas o unas lentillas por diversas razones. Algunas ocasiones nos mueve simplemente la estética, es decir: acostumbrados a no llevar ningún tipo de adorno facial, resulta extrañísimo ponerse algo tan particular como unas gafas. Ante esta disyuntiva, muchos se deciden por la lentillas. Otras veces, la elección tiene que ver con la comodidad o incluso con un poquito de ‘yu-yu’. Y es que aquello de tener que meterse el dedo en el ojo para ponerse una lentilla no es de demasiado buen gusto para muchas personas, que se ven en la tesitura de tener que eligir entre gafas o lentillas.
Aún así, las diferencias entre las gafas y las lentillas que nos pueden hacer decantarnos por una alternativa u otra son muchas. Entre las más notables:
Gafas
Las ventajas que tienen las gafas con respecto a las lentillas se pueden resumir en cinco puntos, aunque la palabra clave es: comodidad. Así:
- Son más fáciles de poner,
- Más económicas, a largo plazo, porque normalmente, la vida útil de la gafa es mayor que la de una lentilla
- Más sencillas de limpiar. En esto no hay duda, no son necesarios productos especiales para su limpieza
- El ojo se nota más protegido
- Son un complemento más en la vestimenta, haciendo más “sexy” a la persona que las lleva.
En cuanto a las desventajas que presentan sobre todo tienen que ver con la capacidad de visión. O lo que es lo mismo, el ángulo de visión está más limitado, puesto que las gafas no abarcan todo el campo de visión, algo que si que hacen las lentes de contacto.
Lentillas
Algunas de las ventajas que presentan las lentes tienen que ver, como se ha dicho antes con la estética de las personas que nunca se han visto con gafas y que no les gusta llevarlas. Por ello, se decantan por las lentes. Entre otros motivos porque:
- Son más cómodas de llevar
- Apenas hay riesgo de rotura
- El campo de visión está totalmente cubierto, porque la lentilla se mueve a la par que el ojo
Es cierto que también presentan ciertos inconvenientes, como que son más caras o que el ojo se reseca bastante más que con la gafa, por lo que en muchas ocasiones es necesario recurrir a productos como la lágrima artificial para hacer frente a este pequeño inconveniente. Básicamente, la principal pega es que requieren un cuidado bastante exhaustivo para que se mantengan en perfecto estado. Son necesarios productos limpiadores, conservadores, pastillas enzimáticas para limpiar restos del lacrimal ocular…
Estas son algunas de los pros y los contras de gafas y lentes ahora… !Tú eliges¡