Lentillas digitales
Ingenieros norteamericanos han creado unas lentillas digitales con indicadores biométricos que son capaces de medir distintos parámetros de la salud, como la concentración de colesterol o glucosa en sangre, a partir de la información biológica presente en los ojos. De esta forma, se podrían controlar en todo momento los signos vitales, la temperatura corporal o el nivel de glucosa en la sangre, entre otros parámetros de gran importancia para la salud humana.
La superficie del ojo contiene datos suficientes sobre el cuerpo humano como para realizar una vigilancia permanente de la salud personal. Estos adelantos en la tecnología de lentes de contacto digitales fueron recogidos en los portales especializados Wired y Spectrum, mientras que la noticia inicial sobre su descubrimiento pertenece a un comunicado de prensa de la Universidad de Washington.
De realidad virtual a avance médico
Este tipo de lentes de contacto que en principio fue pensada para fenómenos de realidad virtual y que ni siquiera incluía entre sus objetivos la corrección de deficiencias visuales (aunque puede emplearse también con ese fin) puede adquirir un inusitado papel en el mundo de la salud, al permitir el análisis permanente de diferentes parámetros de la actividad del cuerpo humano. Con el desarrollo de los dispositivos biométricos adecuados, desde la superficie del ojo se podrían medir a través de estas lentes de contacto cuestiones como el nivel de colesterol, sodio, potasio…Así hasta realizar completos análisis de sangre sin que esto insuma ningún esfuerzo por parte de la persona.
El reto más importante a superar por esta nueva tecnología para su aplicación en el ámbito de la salud es la temática de la seguridad, ya que el dispositivo entraría en contacto con el ojo. Aunque se han desarrollado pruebas con prototipos en conejos, que han logrado llevar las lentes entre veinte minutos y una hora sin registrar efectos adversos, aún deben superarse otras pruebas de calidad.
A través de los ojos
Además de la mejora visual, incorporando diferentes sensores sería posible detectar la concentración de una molécula, como por ejemplo la glucosa, en el organismo humano. Al mismo tiempo, los detectores de glucosa que actualmente se están evaluando son solamente una versión primaria de lo que podría obtenerse en los próximos 5 a 10 años, de acuerdo a la rapidez de los avances en bionanotecnología.
La realidad marca que las lentes de contacto son un elemento empleado diariamente por más de cien millones de personas en todo el mundo, constituyendo uno de los únicos productos de consumo masivo en el área de la salud que se mantienen en contacto con el interior del cuerpo humano, a través de fluidos, durante un período prolongado de tiempo. Además de controlar la concentración de colesterol, sodio o potasio en sangre, entre otras aplicaciones, la introducción de un transmisor inalámbrico de datos en las lentes podría permitir la comunicación instantánea con médicos o enfermeras para intercambiar información de importancia, sin muestras o laboratorios de por medio, algo que disminuiría notablemente la incidencia de errores en los estudios.