Peligro de rechazo
Hasta el momento hemos tratado de hacer llegar información sobre el tipo de lentillas más habituales que hay en el mercado, avances tecnológicos, método para ponerlas y conservarlas correctamente…Pero nunca hemos advertido que las lentes, como cualquier cuerpo extraño que se introduce en el organismo, pueden ser rechazadas.
Es cierto que los casos que se dan de rechazo de lentes de contacto son mínimos, pero no lo es menos que puede suceder, aún a sabiendas de que cada vez es más complicado que se produzca, ya que son muchos los materiales utilizados para que las lentes puedan provocar la menor incomodidad posible.
Como solución óptica y estética, las lentillas son una grandísima opción puesto que se adaptan al ojo y mejoran la vista. No obstante, conlleva riesgos que la mayoría de las personas no consideran importantes, aunque los oftalmólogos advierten que una mala adaptación a las lentes de contacto puede ocasionar conjuntivitis, irritaciones leves e incluso infecciones de la córnea
1 de cada 20 rechaza las lentes
La sensación generalizada es que todo el mundo puede utilizar las lentes de contacto durante todo el tiempo que quiera sin ningún problema. A pesar de esta sensación, que por otro lado suele ser cierta, existe un porcentaje de personas (uno de cada veinte rechaza las lentillas), que va en aumento, aunque no de manera alarmante. Por tanto, el rechazo es más común de lo que pudiera parecer en un primer momento.
Las causas de este rechazo pueden ser derivadas, en primer lugar, de una mala fabricación de las lentes. Es decir, la medida de la lente puede ser superior o inferior y causar problemas de molestias y malestar ocular (un solo milímetro se nota muchísimo).
El síntoma más claro de éste tipo de afección es la sensación de raspado, bastante molesta, por cierto. La sequedad de los ojos es otro de los motivos por los que se puede rechazar la lente. Su simple uso, supone una mayor sequedad del ojo por una razón muy simple, el aire no entra en contacto directamente con él. Este problema se puede subsanar con la utilización de lágrima artificial.
Queratitis, un gran problema
Las pequeñas contraindicaciones anteriores son las más comunes para que se produzca un rechazo. Sin embargo, en los últimas fechas, los especialistas en la materia se están encontrando con un problema bastante más peligroso que cualquiera de los anteriores, la queratitis. Esta afección, viene provocada porque la solución que se utiliza para limpiar las lentes de contacto está contaminada. El mayor inconveniente es que no tiene un tratamiento determinado.
Por todo esto, es necesario que si la persona decide dar el paso para ponerse lentes, los profesionales les realicen todas las pruebas necesarias para que el uso de las lentillas sea el más correcto posible. Del mismo modo, es muy recomendable que la rutina de mantenimiento, limpieza y conservación, se expliquen y enseñen con claridad en la óptica para evitar males futuros.